El Relato Corto

¡Bienvenidos escritores!

Hoy empezamos esta nueva aventura en la que nos convertiremos en escritores de relatos cortos por un tiempo. Quizá algunos penséis que es una tarea imposible, pero os aseguro que no. Hay muchos relatos escritos por chicos y chicas de vuestra edad que han ganado concursos o incluso que han sido publicados. Si ellos pueden, ¡vosotros también!

No infravaloréis vuestras capacidades, no os rindáis y dad lo mejor de vosotros mismos. Os aseguro que si seguís estos tres consejos lograréis llegar al objetivo de manera existosa.



Empecemos por el principio: ¿qué es un relato corto?

Un relato corto es una narración breve o corta, como su propio nombre indica. A pesar de su brevedad, un relato corto debe tener sentido completo, tener un principio, un desarrollo y un final. Como es cortito, toda la acción se concentra dando como resultado una narración más intensa y rápida que la que encontramos en las novelas.

Pero, ¿cómo logramos ser breves?

La técnica es sencilla, pero algo trabajosa. Tenemos que acudir a la economía.
"Pero, profesora, ¿qué tiene que ver el dinero con escribir?" ¡Tranquilos! No estoy hablando de esa economía, sino de la economía del lenguaje. Es decir, debemos seleccionar bien las palabras que van a componer nuestro texto para obtener el mayor rendimiento posible.
Por ejemplo: en lugar de decir "Ana es una persona que siempre anda enamorándose" podemos decir "Ana es enamoradiza". Como véis, se puede decir lo mismo con menos palabras.

Pero no os agobiéis, esta parte es complicada y contaréis tanto con mi ayuda en clase, como con la ayuda que ofrece la FUNDEU y el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua.


El conflicto

Todo relato debe contener un conflicto narrativo, es decir, una situación que el o la protagonista (o los y las en caso de que haya más de uno) deban resolver. ¡Aquí es donde está la gracia! Ya que este conflicto es el que va a hacer que el personaje evolucione y que la historia tenga interés.



¿Cuánta información debemos contar de nuestros personajes?

En los relatos cortos, a diferencia de las novelas, no necesitamos describir tan concienzudamente a nuestros personajes (a no ser que sea necesario para el relato). Para entender cómo es un personaje, a veces basta con ver las acciones que realiza, las cosas que dice, etc.

Por ejemplo:
"José había vuelto a suspender. De camino a su casa pensaba en cómo decírselo a sus padres. Les había prometido que esta vez aprobaría matemáticas, sin embargo, no pudo cumplir su promesa."

De aquí podemos extraer que José es estudiante, que vive con sus padres. Como va caminando solo a su casa, podemos intuir que no es estudiante de primaria sino que ya está en el instituto. También sabemos que seguramente no se le dan bien las matemáticas, que está preocupado y que su fuerte no es precisamente cumplir promesas.

Si os fijáis, hemos podido extraer muchos más datos sobre José de los que vienen escritos de forma explícita (o directa) en las dos líneas de presentación del personaje.


¡Ortografía!

Es importante ser cuidadosos con la ortografía a la hora de escribir, ya que si escribimos mal podemos llegar a confundir al lector de nuestro relato.



Inspiración

 ¿Cómo invocar a las musas? Esta es una de las partes más difíciles de crear un relato. Muchos escritores famosos se han tenido que enfrentar al famoso problema del "folio en blanco". ¡Pero no os preocupéis! Vamos a leer ejemplos de relatos que os pueden servir como ejemplos y como inspiración para construir vuestra propia historia. También vamos a analizar cortos que os servirán para extraer ideas. Y, además, haremos una lluvia de ideas en clase sobre temas que podréis escoger.

No os olvidéis que la vida cotidiana nos brinda muchas veces un contenido precioso para la elaboración de un relato. Podéis hablar de algo que os haya ocurrido a vosotros o a algún conocido. ¡Hay muchas historias interesantes por contar!

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